
El rumor es un fenómeno social que nace con distintos objetivos. Históricamente se han utilizado para crear conciencia (a veces pánico) sobre alguna problemática real (como el tráfico de órganos), o para desprestigiar a personas, sociedades, empresas, etc.
Internet facilita el circuito de divulgación de rumores. A menudo recibimos infinidad de ellos en nuestras casillas de correo. Son conocidos como “forwards” y contienen historias que operan de la misma manera que las leyendas urbanas: incluyen información falsa que tranquilamente podría ser real; al reenviarlo nos llega de alguien a quien conocemos por lo que pensamos que debe ser cierto; generalmente causan temor y ponen en alerta; se utilizan datos concretos (fechas, lugares y hasta la firma de profesionales); y tratan problemáticas sociales que al público le interesa. Y como hecho destacable, apelan a la moral del lector, por lo que muchas veces optamos por reenviarlo “… por las dudas…”.
Como “la red de redes” permite el anonimato y la rápida circulación de información, se acrecienta la divulgación de esta clase de historias que han existido desde los tiempos más remotos. Es un fenómeno que no tiene fin y que muchas veces engatusa hasta a los medios de comunicación.
Pero es también Internet lo que nos permite desenmascarar estos relatos, ya que nos aporta las herramientas necesarias para una rápida investigación:
Recibí este mail en mi correo:
http://blogs.clarin.com/mixsel/2009/11/12/me-llego-mail-como-urgente-verdad-
Busqué el nombre de esta licenciada en Google y encontré esta otra versión:
http://lostresdeleyenda.blogspot.com/2009/05/alguna-vez-has-filosofado-sobre-lo-q.html
Internet facilita el circuito de divulgación de rumores. A menudo recibimos infinidad de ellos en nuestras casillas de correo. Son conocidos como “forwards” y contienen historias que operan de la misma manera que las leyendas urbanas: incluyen información falsa que tranquilamente podría ser real; al reenviarlo nos llega de alguien a quien conocemos por lo que pensamos que debe ser cierto; generalmente causan temor y ponen en alerta; se utilizan datos concretos (fechas, lugares y hasta la firma de profesionales); y tratan problemáticas sociales que al público le interesa. Y como hecho destacable, apelan a la moral del lector, por lo que muchas veces optamos por reenviarlo “… por las dudas…”.
Como “la red de redes” permite el anonimato y la rápida circulación de información, se acrecienta la divulgación de esta clase de historias que han existido desde los tiempos más remotos. Es un fenómeno que no tiene fin y que muchas veces engatusa hasta a los medios de comunicación.
Pero es también Internet lo que nos permite desenmascarar estos relatos, ya que nos aporta las herramientas necesarias para una rápida investigación:
Recibí este mail en mi correo:
http://blogs.clarin.com/mixsel/2009/11/12/me-llego-mail-como-urgente-verdad-
Busqué el nombre de esta licenciada en Google y encontré esta otra versión:
http://lostresdeleyenda.blogspot.com/2009/05/alguna-vez-has-filosofado-sobre-lo-q.html
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