
Le retiraron el respirador artificial a Carolina Píparo, la mujer embarazada que recibió un disparo en una salidera bancaria y a quién debieron practicarle una sesaria de emergencia. Ella ya respira por sus propios medios, pero su bebé no resistió un segundo paro cardíaco y falleció luego de luchar por su vida 7 días después (el jueves pasado, semana en la que tendría que haber nacido).
Carolina aún no lo sabe.
La muerte del pequeño causa indignación en la sociedad. Los medios siguen de cerca el caso. Y la justicia parece moverse rápido, el Juez de Garantía Cesar Melazo ya decidió imputar a 4 acusados por "homicidio triplemente calificado" (figura que cambió con el fallecimiento del bebé).
Pero más allá de este horroroso caso, la polémica por la inseguridad vuelve a tomar vuelo. ¿Los políticos? siguen jugando su juego y algunos aprovechan para criticar, otros para figurar y algunos se defienden (Anibal Fernández, jefe de gabinete,: "...esperaban la muerte de este pibe para hacer poliquetería con el dolor ajeno").
No hay comentarios:
Publicar un comentario